Todos lo hemos oído una y mil veces, en nuestro país no hay espíritu emprendedor, no se fomenta el emprendimiento, nuestros jóvenes quieren ser funcionarios… también se dice que para poder iniciar una aventura empresarial es necesario hacer la maleta, emigrar… es decir, se nos pinta un panorama muy negro en el que iniciar un negocio parece casi un milagro.
Sin embargo llegan los Bully Awards 2011 y parecen contradecir todas estas malas sensaciones. Estos premios reconocen a las empresas más innovadoras del continente europeo, de todas las candidaturas que reciben seleccionan 60 finalistas de los cuales 30 serán los vencedores finales en diferentes categorías dependiendo de las inversiones y ayudas que hayan recibido:
- Yearlings (“Becerros”), aquellas que han recibido capital semilla.
- Young Bulls (“Toros jóvenes”), empresas que ya han recibido una primera ronda de financiación.
- Longhorns (en referencia a un tipo de ganado procedente de Texas), las que se encuentran en rondas más avanzadas de financiación.
Los premios se entregarán en Barcelona durante el curso de la conferencia Pathway to the Exit. Bueno pues como decía llegan los Bully Awards y entre las 60 finalistas de toda Europa seleccionan a nada más y nada menos que 7 startups innovadoras españolas (12% de los finalistas). ¿cómo puede ser que un país tan poco emprendedor e innovador consiga este resultado? Quizá tenemos una percepción demasiado negativa de nosotros mismos y no estemos tan mal como pensamos.
Las 7 empresas de nuestro país finalistas son:
- Jobandtalent: un portal que conecta las oportunidades laborales a través de las redes sociales.
- Dexma sensors: soluciones de gestión energética.
- Offset Options: servicios de compensación de carbono .
- Skybus: un nuevo servicio de transporte colectivo privado sostenible.
- Zero2infinity: vuelos en globo hasta los límites de la atmósfera
- Zyncro tech: red social corporativa
- Team box: software de gestión de proyectos
Todos ellos son proyectos reales que ya están funcionando o en fases muy avanzadas y que han conseguido financiación externa gracias a que son ideas sólidas, innovadoras y sobre todo con jóvenes entusiastas detrás de ellas. Quizá la próxima vez que vayamos a decir que en España no se puede innovar… nos lo pensemos dos veces.



